domingo, 13 de abril de 2008

CUESTIONES DE ESTADO


Hay cuestiones de la vida pública que requieren consenso, tanto en el criterio de su abordaje, como posteriormente en su ejecución, ya que son cuestiones, que por su importancia, afectan al interés nacional. ¡Son cuestiones de Estado!.

Actualmente España tendría que marcar, en un debate social, cuáles son esas cuestiones, identificarlas y posteriormente llegar a un “pacto de Estado” que lleve a la unidad de acción a todas las fuerzas políticas en esos temas, ya que afectan decisivamente a la Nación española.

Lo lógico sería que se pactaran, por parte de los partidos nacionales, pues resulta difícil conseguir el apoyo de los partidos nacionalistas con políticas de Estado diferentes e incluso contrarias, debido al diferente proyecto nacional de las mismas.

Las áreas que se habrían de abordar necesariamente serían el modelo territorial del Estado, tendiendo a cerrar dicha cuestión de forma estable y definitiva, la defensa y seguridad del Estado (entre ello el terrorismo), la política exterior, la educación, justicia, hacienda, seguridad social, y todo el desarrollo legislativo constitucional especialmente derivado de los derechos y deberes fundamentales, así como el desarrollo económico del país ( que habría de incluir los planes económicos y estratégicos, la política hidráulica, etc.).

Todo ello habría de pactarse con lealtad a España y a los españoles, ya que el momento actual lo demanda, al tiempo que también resulta propicio al inicio de una legislatura, para poder desarrollarlo y evitarle al nuevo Gobierno del Estado hipotecas incómodas por pactos con el nacionalismo separatista e insolidario, cuyos perniciosos efectos los hemos venido padeciendo la anterior legislatura, y aún quedan efectos negativos de ello.

La generosidad de miras de los políticos que lo planteen le habrá de ser reconocida antes o después, pues su establecimiento se impone.

sábado, 5 de abril de 2008

EL DR. TORRES SEGOVIA PRESENTA SU LIBRO DE POESÍA


En un entrañable acto celebrado en la sede central de Cajamurcia, con un lleno a rebosar, rodeado de multitud de amigos y compañeros, Luís Carlos Torres Segovia presentó su libro “Ansias de vivir”.

El acto de presentación, que como el libro, fue prologado por el Presidente de Cajamurcia y su Director General, Juan Roca y Carlos Egea, respectivamente, contó también con un comentario, a modo de prólogo, de Jorge Conde Ajado, que agradecieron al ilustre médico, y entrañable amigo, esta obra suya en la que presenta sus sentimientos de una vida, reflejados en la lírica poética, agradeciéndole esa expresión íntima sincera, y animándole a continuar su obra poética.

Seguidamente tomó la palabra el autor de la obra, y con su natural sencillez hizo gala de una gran maestría en el dominio del verso, dando muestras de su humanidad radiante, de su gran hacer, y de su inmensa entidad personal; haciendo un recorrido por su trayectoria vital, desde su orígenes andaluces, que marcan esencialmente su sentimiento, y la esencia de su poesía, a sus íntimas convicciones religiosas, pasando por el cariño a la familia, el canto a la amistad –recogido en diversos pasajes de su libro- como uno de los máximos valores personales en la condición de vivir, el reconocimiento de su apego al “arte de cúchares” –con poesías dedicadas al mundo del toro de bonita ejecución-, y sobre todo, a su vocación médica, a la que desde su inmensa humanidad nos dedica versos a sus pacientes, al sufrimiento y a la muerte; concluyendo con una poesía a la jubilación. Todo un dominio del verso y de la existencia, en sus proyecciones más hondas y auténticas, que arrancaron en numerosas ocasiones el aplauso emocionado de los asistentes.

En esos versos se aprecia al marido enamorado, al padre encantado con sus hijos, al amigo leal, al médico entregado, al ciudadano cabal, al hombre honrado, y sobre todo al ser humano que agradece día a día su existencia y no le es ajeno todo aquello que le rodea, lo contempla y lo vive en su intensidad (¡”Ansias de vivir..”!).

El que esto escribe, que se honra en contar con la amistad de Luís Carlos, agradece este libro, y sobre todo le anima a continuar su obra, augurándole el éxito que ya ha alcanzado en su trayectoria vital.

¡Felicidades, amigo…!

viernes, 28 de marzo de 2008

EL TESTAMENTO DE LA SARDINA







Ante el final de la sardina, ha tenido lugar el “testamento de la sardina”, con la lectura del mismo desde el balcón del Consistorio murciano. Hecho que ha ido precedido de un desfile de los distintos grupos sardineros.

Sobre las 20,30 horas daba comienzo un espectacular desfile por las calles del centro de Murcia, tomando partido los diferentes grupos sardineros, con bandas de música, grupos de hachoneros, y la inclusión de diversas comparsas del carnaval que junto con grupos extranjeros han hecho las delicias de pequeños y grandes, en lo que ha venido a ser la tradicional celebración vespertina del preámbulo del gran desfile que mañana tomará las calles murcianas, propiamente del Entierro de la sardina.

Al tradicional bullicio de las charangas, de los pitos de los grupos sardineros, y del numeroso público, pidiendo la entrega de los tradicionales juguetes de regalo, se ha unido la sensualidad de los grupos carnavalescos, la peculiaridad de las bandas de música escocesa y china, y la variedad étnica del grupo africano con sus tradicionales danzas y percusión. Todo lo cual, ha conformado un conjunto multicolor, pluricultural y multiétnico digno de ser presenciado, en una noche primaveral murciana que invitaba a la salida y a la fiesta.

Así pues, todo ha quedado dispuesto para el gran día de mañana en que se dará fin a las fiestas de primavera con el gran desfile del Entierro de la Sardina, que será el magno espectáculo de estas fiestas murcianas, y concitará una gran afluencia de público, como es tradicional, desde su inicio hasta su fin con la quema de la sardina en lo alto del puente.

No obstante, el día es largo, y ya de mañana se darán cita las comparsas de los distintos grupos sardineros en la avenida de Alfonso X, sobre el mediodía, para hacer el tradicional pasacalles con las bandas de música y reparto de juguetes, en lo que será un preámbulo al desfile vespertino de cierre de la semana grande murciana.

ENCARNA BO RESPONSABLE DE PROTECCIÓN CIVIL DE MURCIA


El Ayuntamiento de Murcia ha encargado a Encarna Bo, enfermera del Servicio Murciano de Salud, la organización de protección civil en el municipio de la capital, y especialmente la constitución de un Servicio de Urgencias Sanitarias en la localidad (SEAMUR) que complemente al del Servicio Murciano de Salud.

Así con una dotación de unos 120 efectivos, todos ellos voluntarios, acometen la labor encomendada a protección civil (prevención de riesgos públicos, asistencia en accidentes, búsqueda de desaparecidos, y labor de apoyo a la fuerzas de seguridad, bomberos y efectivos sanitarios). Para ello además, cuentan con una furgoneta de transporte y apoyo logístico, un hospital de campaña, y una ambulancia con soporte vital avanzado, amen de la red de transmisiones para la comunicación de los distintos efectivos, y su coordinación con otros operativos de seguridad y asistencia.

Encarna, que ha aceptado con gran ilusión la responsabilidad que el Consistorio le ha encomendado, y en la que venía trabajando desde hace años con su esposo, en régimen de voluntariado, nos ha comentado su pretensión de poner en marcha un dispositivo sanitario de urgencias y emergencias para el municipio de Murcia, análogo al SAMUR madrileño –que depende del Ayuntamiento de Madrid-, y que tan benemérito servicio está prestando a la Capital de España.

A tal fin, nos indica que para después del verano espera contar con otro vehículo ambulancia con soporte vital, teniendo claro que todos los accidentes que surjan en la vía pública del municipio murciano son el ámbito de actuación de éste nuevo servicio que se coordinará con las UME´s del Servicio Murciano de Salud, que dependen de la Comunidad Autónoma de Murcia.

También nos ha comentado que tienen una unidad de rescate, para accidentados en montaña, y otra unidad canina para la localización de personas desaparecidas o extraviadas, contando ya con un can entrenado y preparado para tales menesteres.

Así que a Encarna Bo, que anoche estaba al frente del operativo de protección civil para el desfile sardinero, le deseamos todo tipo de éxitos en esta nueva singladura que acomete. Al propio tiempo, felicitamos al Consistorio de la Capital por esta iniciativa pública, que sin duda mejorará el servicio de asistencia pública en nuestra ciudad.

martes, 25 de marzo de 2008

IRAK: UN QUINQUENIO DE VIOLENCIA Y DOLOR



Hace cinco años que el “mundo civilizado” decidió invadir Irak y deponer al sátrapa de Sadam Husseín que lo gobernaba con mano de hierro, en un régimen, a todas luces deplorable, por el nepotismo y la continua conculcación de los derechos humanos, que mantenía la unidad de un país artificial, e internamente enfrentado, practicando la violencia de Estado con sus propios súbditos.

Pero el “mundo libre” que se hartó de predicar la liberación del país, su democratización, y el fin de la satrapía iraquí, sólo ha conseguido parciales resultados, de forma inestable, y a un alto precio en vidas humanas de su propia milicia, del país ocupado, que afecta a los civiles del mismo, con un país en ruinas siendo uno de los principales productores de petróleo.

Ciertamente, el dictador iraquí en su violenta concepción de la vida –que mantuvo hasta el final de sus días- sólo concebía el ejercicio del gobierno desde la violencia, y no sólo la interior, sino también la exterior, inicialmente en la guerra que mantuvo con su vecino Irán, en la ulterior invasión de Kuwait, y en el enfrentamiento con el “imperio americano”, cuyas bravatas le llevaron al desastre de la guerra y de su propia extinción personal.

Tuvo sometidos a los kurdos del norte de Irak, llegando a la práctica del genocidio, utilizando letales armas químicas con la población civil, tuvo igualmente sometida por la fuerza y la represión, a la mayoría chiíta del sur del país, y se mantuvo con el ejercicio de la violencia de Estado, y el apoyo estadounidense, en tanto sirvió a estos en su lucha de freno y desgaste del régimen fundamentalista iraní, desestabilizador de la zona. Pero cuando dejó de prestar ese servicio, y en su errática política tocó intereses occidentales en el área petrolífera más productiva y políticamente más inestable, los americanos cambiaron su consideración del régimen iraquí, que en esencia era el mismo que antes apoyaban, salvo que se revolvió y “mordió la mano” del que le ayudaba. De donde se deduce que ese cambio de catalogación, y esa apuesta por la invasión, no tenía tanto un fundamento jurídico internacional, ni ético social a favor de los sistemáticamente negados derechos humanos en Irak, sino de claro interés económico y estratégico.

Claro que en las relaciones internacionales, desde el punto de vista de la dominante “teoría realista” lo que determina un posicionamiento internacional es el interés de Estado, primando sobre lo ideológico, que es lo que viene haciendo Estados Unidos cualquiera que sea el gobierno que rija el país, aunque con el devenir de los acontecimientos en Irak está pagando un alto precio en vidas humanas de sus propios efectivos militares.

Posiblemente fuera necesaria la intervención militar para derrocar a un dictador, pero lo cierto es que el país se acabó desequilibrando totalmente, inmerso en una guerra civil junto con una reacción de los grupos fundamentalistas islámicos contra el invasor occidental, en una peligrosa combinación de incierto resultado final, atizando aún más odio a Occidente en el mundo árabe, que se siente injustamente tratado, desde la irresuelta cuestión palestino-israelí. Y que eleva la combustibilidad del fundamentalismo islamista que crece con el irredentismo tercermundista, el fanatismo y el odio a todo lo que representa el mundo occidental; con la agravante que ese victimismo ya llega a nuestra sociedad occidental donde viven muchos ciudadanos islamistas, entre los que se encuentran los radicales que claman por la yihad, la “guerra santa” contra los cruzados y los infieles, que exceden con mucho al concreto conflicto iraquí, al palestino o al afgano, ya que con esa raíz y denominador común, tienen fácil la extensión de su resentimiento frente a Occidente.

Por lo que se hace necesario, un acercamiento cultural, económico y social, tanto en el orden nacional como internacional, que permita el mutuo conocimiento, la cooperación, y el destierro de cualquier excusa para que los fanáticos no la utilicen en beneficio de sus planes violentos, que hemos padecido en capitales occidentales como Nueva York, Londres, y Madrid.



sábado, 22 de marzo de 2008

VIERNES SANTO EN LORCA










Ningún día hay más grande para la población del Sureste español que el Viernes Santo, en que la ciudad, entre la fe y la tradición, se moviliza a conmemorar la Pasión de Cristo.

Desde bien pronto comienza el desfile penitencial, con el rezo del vía crucis desde la Iglesia de San Francisco hasta el Calvario.

Seguidamente, se realizan las visitas a las Capillas de Ntra. Sra. de la Amargura y de los Dolores, en sus respectivas sedes de Santo Domingo y San Francisco, en las que se muestra una somera exposición de los bordados de la ciudad y de las imágenes de las respectivas patronas de las dos grandes cofradías lorquinas, “los blancos y los azules”, que son los que acogen los afectos y emociones de los lorquinos, en una forma diferente de procesionar.

El Viernes Santo en Lorca se revive Jerusalén, es por ello, que resulta más propio denominarlos como “Desfiles bíblico-pasionales” que como procesiones, ya que presentan muchas imágenes del Libro Sagrado, en lo que resulta un viaje por los principales pasajes bíblicos, más allá de la evangélica pasión de Cristo.

Así personajes bíblicos como los reyes David y Nabucodonosor, con sus respectivas cortes a caballo, Cleopatra, la reina de Saba, Nerón, o los jóvenes arrojados al fuego, los cuatro jinetes del Apocalipsis, todos ambientados en su época, bien en carrozas, carros de caballos, cuadrigas con sus aurigas, grupos de caballería diversa (romana, judía, egipcia, o etiope), representan la parte de la historia sagrada, que aúna el Antiguo con el Nuevo Testamento, Nueva Alianza con Dios. Todo lo cual se complementa, con la parte religioso-pasional de tronos con imágenes sacras que rememoran la trágica muerte de Cristo, todo lo cual acompañado de sus respectivas bandas de música, con uniformidad al uso, bandas de cornetas y tambores y legiones romanas, hacen que el espectador se vea sumido en los diversos pasajes bíblicos que se representan, de ahí que ese día Lorca se transmute en la Jerusalén bíblica.

Y a todo lo anterior, hemos de añadirle la tradicional disputa entre las dos grandes cofradías de blancos y azules que hacen que toda la población, de uno u otro modo, tome partido por uno u otro grupo y se implique emocionalmente en los desfiles bíblicos de Semana Santa, dándole todo ello un toque extraordinario que le hacen únicos e inigualables, y dignos de ser conocidos.

domingo, 16 de marzo de 2008

COMIENZAN LAS PROCESIONES


El primer día de procesión en la Ciudad de Murcia fué el viernes, con el desfile que partió de la Iglesia de San Nicolás de Murcia, y recorrió las principales calles de la ciudad, con sus tradicionales túnicas de azul celeste, y diferentes imágenes sagradas de los misterios de la pasión.
El sábado procesionó otra Cofradía que partió del templo de Sta. Catalina y recorrió el centro antiguo de la Ciudad de Murcia, con sus tradicionales túnicas rojo burdeos, y los tronos llevados a hombros por los nazarenos estantes ataviados con las clásicas túnicas murcianas, que mezclan prendas penitenciales con otras de tradición huertana, dando lugar así a la mezcla entre la ciudad y la huerta.
Este domingo lo hará la Cofradía de Ntra. Sra. de la Esperanza, que desde la Parroquia de San Pedro procesiona, igualmente por el centro de Murcia, ataviados con sus tradicionales túnicas verdes.
El lunes santo desfilará la Cofradía del Stsmo. Cristo del Perdón, que desde la castiza Iglesia de San Antolín desfilará por el tradicional recorrido, con sus túnicas rojo magenta, o rojo cartagena.
El martes confluyen en el desfile sendas cofradías, la de los hospitalarios, desde la Iglesia de San Juan de Dios, tras la Catedral, y la de San Juan que desde la Iglesia de su nombre, se une al desfile de la primera a su paso por la calle Isidoro de la Cierva, para recorrer unidas todo el trayecto establecido por el centro de la ciudad, poniendo de manifiesto un estilo más penitencial, dentro de la semana santa murciana.
El miercoles desfilará la cofradía de la sangre de Cristo, tradicionalmente conocida por "los coloraos", que desde el barrio del Carmen procesionan sus tallas de gran valor artístico y religioso por todo el centro de la capital del Segura, con sus túnicas tradicionales de color encarnado. Siendo, junto con la procesión del viernes por la mañana, la de mayor participación de cofrades y tallas religiosas.
El jueves desfila la procesión del silencio, que pone un tono de mayor rigor, recogimiento e intimidad, con un solo trono que desde la Iglesia de San Lorenzo procesiona por el centro de Murcia, en el entorno de la Catedral.
El viernes santo hace su recorrido la Cofradía de Ntro. Padre Jesús, conocida por los "moraos", o también por la de los "salzillos" -por el color de sus túnicas, y por las tallas de los tronos que desfilan, del afamado escultor murciano del barroco-. Parte a las 8 de la mañana desde la Iglesia de Nuestro Padre Jesús, en el barrio de San Andrés, y recorre la ciudad de Murcia hasta primeras horas de la tarde. Tiene gran interés por las excepcionales tallas del escultor Francisco Salzillo, de gran belleza y realismo.
El viernes por la tarde, también hay procesión en el centro de Murcia, con sendas Cofradías que convergen en la Gran Vía, partiendo una de la Iglesia de San Miguel, y la otra desde la Iglesia de San Bartolomé, con sus tallas propias del día de pasión en que desfilan.
El domingo, finaliza la Semana Santa, y con ella las procesiones, con la de la Cofradía del Resucitado, que desde la Iglesia de Santa Eulalia recorre las calles céntricas de la ciudad, con unas túnicas blancas apropiadas al momento festivo de la Resurrección del Señor, en un ambiente de alegría propio del momento que se conmemora.